Esta receta la ideé una noche que teníamos una invitada. Contaba con una hora más o menos de tiempo y buscando en la nevera me dispuse a hacer un arroz... pero desembocó la cosa en algo un poquito más elaborado, aunque exento de dificultad.
Los ingredientes que utilicé son:
- 1 vaso de arroz
- 1 tomate pequeño
- Pepino
- Pimiento verde
- 2 Espárragos trigueros
- Remolacha picada
- 1 huevo
- 3 dientes de ajo
- 1 zanahoria
- 1/2 cebolla
- hierbahuerto (menta)
- perejil
- 1 hojita de laurel
- eneldo
- aceite de oliva virgen
- vinagre al estragón
- 1/2 manzana pelada

El arroz lo hago siempre como me enseñó mi abuela: primero vertimos un poco de aceite en el cacharro donde se hará el arroz y freímos ahí 2 dientes de ajo, luego añadimos el arroz y dejamos que se dore un poco, hasta que ponemos el agua y una hojita de laurel. Cuando esté hecho lo separamos y pasamos por agua, ya que el plato se servirá frío.
La ensalada con la que lo acompañé la hice con la zanahoria, el hierbahuerto, el pimento, el perejil, la cebolla, 1 diente de ajo y el eneldo, todo pasado por la picadora, al estilo de las ensaladas libanesas. Finalmente lo regué bien con aceite de oliva virgen y vinagre al estragón.
El huevo se sancocha (hierve) y se corta en tantas partes como comensales haya, en este caso dos.
Para disponer el resto de ingredientes en el plato, a modo de guarnición, hay que improvisar una presentación. El tomate, el pepino, el pimiento verde, los espárragos y la remolacha se pueden colocar como a uno le salga más natural.
El toque de la manzana lo ideé al final, ya que siempre me gusta darle un guiño divertido a la comida cuando tengo invitados. La pelé y la corté como si fuera una papa para freír y la escondí entre el arroz y la ensalada, aunque también se puede añadir a esta última para picar.
Considero que este plato, al ser ligero, es más propio para una cena y es susceptible de ser acompañado de musabbaha (hummus), como así hicimos, o de que se le añada algún ingrediente más, incluyendo pescado o carne.